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Mostrando las entradas etiquetadas como Julio Arboleda

La historia en los muros del Museo Nacional

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  Recientemente el presidente De la Espriella ordenó de una manera brutal retirar piezas del Museo Nacional, piezas fundamentales para conocer la historia de Colombia, preservar la memoria de la nación y comunicar iconográficamente las contradicciones que ha vivido el país y la búsqueda de la paz. Esto ha ocurrido cuando, justamente, en el mes de noviembre se cumplen diez años de la firma de los Acuerdos paz entre el Estado y las antiguas Farc-EP. Las piezas fueron devueltas por la acción valiente de un juez de familia después de una gran controversia que levantó la censura perpetrada por el actual gobierno.  Este artículo publicado en El Espectador  por Ana María Lara Sallenave, da cuenta de apartes de la historia que alberga el edificio a través de un libro publicado en 1905 por Adolfo León Gómez Ana María Lara Sallenave De regreso al Panóptico S ecretos del panóptico" fue publicado hacia 1905. Allí se cuentan los excesos que sufrieron los presos de la Penitenciarí...

Los orígenes de la Universidad Sergio Arboleda

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 Por Salomón Kalmanovitz, El Espectador 31 de agosto de 2020 S ergio Arboleda fue un hacendado esclavista caucano que defendió con las armas la institución de la que dependía su riqueza. Según Mateo Mina , “en 1846 el hermano de Sergio, Julio Arboleda , temoroso del clima de revueltas de los negros esclavizados en Colombia y buscando mantener el «patrimonio» familiar, vendió en el Perú a 99 adultos y 113 niños… por 31.410 pesos de la época”. Haber escogido el nombre de un político esclavista para identificar una universidad de corte confesional no debe sorprender: a sus fundadores les parece natural la sumisión de unas personas a otras, incluyendo ser propiedad privada de ellas. La Universidad Sergio Arboleda fue fundada a principios de la década de 1980 por Álvaro Gómez y Rodrigo Noguera; este último fue su primer rector, guiado por una filosofía cristiana y humanista, según reza su brochure. A pesar de contar con unos recursos abundantes y cobrar matrículas costosas, por ejempl...

La guerra a muerte (Una carta de Tomás Cipriano de Mosquera a su sobrino Julio Arboleda)

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Gonzalo Buenahora Agencia de Noticias Vieja Clío. Popayán, 1862. La guerra a muerte –como todos nuestros abonados lo saben y reconocen- ha franqueado rampante por innumerables páginas de nuestra historia. Por su puesto, se ejerció con generosidad durante la conquista. Y durante la última etapa de la así llamada Pax colonial (tal vez de las pocas vigencias temporales medio tranquilas), fue imposible no apelar a esa aterradora modalidad de guerra, sobre todo en lo que concernía y concierne al apaciguamiento de las periferias violentas como las tupidas selvas del Darién y los confines de Veragua, las provincias de Santa Marta (la nación de los Chimilas ) y Rio de la Hacha (la nación de los Goajiros), los espesos bosques del Opón (la nación de los Yariguies ), el país de los Motilones , y el extensísimo reino de los Andaquíes , donde indios virulentos ejercían a finales del siglo XVIII y ejercen todavía la brutalidad a discreción. Entre nuestros lectores es casi mítica la ...