El trabajo de los profesores ocasionales y los conceptos de alienación y extrañamiento
Mario Delgado Noguera
La obra de Karl Marx en sus Manuscritos
económico-filosóficos de 1844 abre una ventana para la reflexión sobre la situación
laboral de quienes se desempeñan como profesores ocasionales en las universidades
públicas colombianas. En estos escritos Marx desarrolla la idea de la
alienación del trabajo, entendida como el proceso en el cual el trabajador
pierde control y sentido, se extraña frente a su propia actividad sobre las
acciones y productos que generan, y sobre su existencia académica. Este
concepto, trasladado a la docencia universitaria, permite analizar las
condiciones de precarización que enfrentan los docentes ocasionales, cuyas
labores esenciales para la formación de estudiantes y el sostenimiento de la
universidad no se corresponden con el reconocimiento laboral y humano que
merecen.
En primer lugar, Marx describe la alienación
respecto al producto del trabajo. Para los profesores ocasionales, el fruto
de su labor —la formación de generaciones de profesionales, la producción de
conocimiento, el acompañamiento académico—, se encuentra en alguna manera expropiado
por la institución. El trabajo del docente no se refleja en estabilidad y equidad
en relación a los docentes de planta, derechos plenos o desarrollo profesional,
sino que se acumula en beneficio de la universidad como aparato administrativo
(En la acreditación, por ejemplo), mientras el profesor queda relegado a la
incertidumbre contractual y a la invisibilidad institucional. La paradoja es
clara: el conocimiento generado, las competencias transmitidas y los procesos
pedagógicos construidos pertenecen al cuerpo institucional, pero su autor
material carece de seguridad sobre la continuidad de su propio vínculo laboral.
Se ha dicho de la plusvalía en el campo docente: “Nuestra plusvalía como
profesores de universidades públicas, es el conocimiento que damos al Estado”.
En segundo lugar, se presenta la alienación en
el proceso mismo de trabajo. Los docentes ocasionales, al no estar
vinculados de manera estable, viven el ejercicio de la enseñanza no como una
actividad libre y creadora, sino como una carga sometida a calendarios
estrechos, cronogramas intensivos y exigencias burocráticas, sin el margen de
autonomía que caracteriza la verdadera praxis académica. La docencia, en vez de
ser un espacio de realización personal y comunitaria, tiende a convertirse en
un medio de subsistencia mediado por contratos temporales y sujetos a
decisiones administrativas que escapan a la voluntad del trabajador académico.
La creatividad y la libertad pedagógica se subordinan a la necesidad de
conservar un contrato, renovarlo periodo a periodo, que limita la posibilidad
de proyectar una carrera universitaria a largo plazo.
En tercer lugar, Marx señala la alienación del
trabajador respecto a su “ser genérico”, es decir, a su capacidad de
reconocerse como parte de la vivencia en comunidad y como sujeto pleno en el
mundo. En la niversidadu, los profesores ocasionales son tratados muchas veces
como un estamento de segunda categoría, subordinado frente al profesorado de
planta, sin acceso equitativo a reuniones académicas que deciden incluso en el
ámbito de su disciplina, oportunidades de investigación, apoyo financiero ni
representación política en los órganos decisorios. Esta fragmentación
institucional erosiona el sentido de pertenencia y destruye la comunidad
académica, pues divide a quienes deberían compartir una misión común: la defensa
y la construcción colectiva de la universidad pública.
Por último, se presenta la alienación respecto a
los otros. La inestabilidad contractual, el exceso de carga docente y la
falta de reconocimiento impiden que el profesorado ocasional construya
relaciones horizontales sólidas con sus colegas, con los estudiantes y con la
institución misma. Se fomenta la competencia por horas, la dependencia de
decisiones administrativas, clientelismos académicos, y la aceptación resignada
de condiciones de desigualdad. Este extrañamiento rompe los vínculos de
solidaridad y dificulta que emerja una conciencia crítica y transformadora que
cuestione las condiciones de precarización.
El análisis marxista nos lleva a concluir que la
alienación del trabajo docente en los profesores ocasionales no es un fenómeno
accidental, sino estructural: responde a una lógica de gestión universitaria
que convierte el conocimiento en mercancía, la docencia en servicio temporal y al
profesor en trabajador prescindible. Es llamativo que actualmente cuando se ha
decretado el Decreto 0391 sobre la formalización de los docentes ocasionales y
de cátedra, las directivas universitarias se centren con torpeza en el análisis
restringido únicamente al aspecto presupuestal, cuando debería centrarse en la
dignificación del trabajo docente puesto que el decreto contempla cuatro ítems,
de los cuales solo uno corresponde a financiamiento.
Desde el sindicato de profesores, este diagnóstico
debe servir no solo para poner en primer plano la precarización laboral, sino
para plantear alternativas de organización y resistencia. Muchos de los
profesores ocasionales se han sindicalizado, así se estigmatice el trabajo
sindical, tratando de empobrecer la conciencia política obstruyendo la defensa
de la educación superior pública. La tarea no es simplemente la formalización
de contratos, sino la recuperación del sentido humano y social de la docencia
universitaria como trabajo creador, emancipador y comunitario.
La contradicción es evidente: el trabajo de los
profesores produce valor académico, prestigio institucional y movilidad social
para los estudiantes, pero quienes lo realizan no reciben la garantía de
derechos que debería corresponderles. La relación capital–trabajo en la
universidad pública se refleja en esta apropiación desigual del esfuerzo
docente. La alienación se manifiesta en la producción académica y pedagógica
que, aunque es fruto del esfuerzo del profesor, queda apropiada por la
institución sin retribuirle estabilidad ni derechos plenos.
Referencias
Marx, K.
(1844/2004). Manuscritos económico-filosóficos de 1844. Madrid: Alianza
Editorial.
Rincón,
L. H. (2025). Aproximación histórica a la asociación sindical de profesores
de la Universidad del Cauca, ASPU Cauca. Popayán: ASPU Universidad del
Cauca.
Ministerio
de Educación Nacional de Colombia. (2025). Decreto 0391 de 2025: Plan mínimo
de formalización de los profesores ocasionales. Bogotá: Ministerio de
Educación Nacional.

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